Sin ellos, la vida no es igual.


La verdad es que no encontré mejor forma de comenzar este blog que con la agrupación sagrada orgullosamente mexicana: Jaguares.  No quiero decir lo que todos ya sabemos, que es una agrupación que combina ritmos prehispánicos con rock, que representan a México y nos ponen en alto frente al mundo, que son la voz del pueblo en varios conflictos nacionales, (las muertas de Juárez, la pobreza, entre otros) etc. Quiero dedicar este post muy breve, extremadamente breve, por la infinita historia y riqueza que encierran este trió de dioses,  a tal vez lo más importante y fundamental de la agrupación conformada por Saúl Hernández, César López y Alfonso André: el mensaje, conoce de donde vienes para saber a donde vas.
Creo que es requisito nacional el hecho de que sepamos siquiera una mínima parte de lo que era el México prehispánico, el verdadero México, nuestra esencia, nuestras raíces, lo que de verdad somos. El hecho de ser mexicanos, orgullosamente mexicanos, implica obligatoriamente, estar orgullosos de nuestro país, y dejemos de lado la política nefasta de estos días, debemos pelear por nosotros mismos y poner en alto el nombre de México, en un pedestal junto al cielo, donde merece estar. Pero desgraciadamente la realidad es otra, el malinchismo es nuestro pan de cada día, la xenofobia y la hostilidad corre por nuestra sangre violentada, y al parecer, no hay forma de cambiar esto. Pero Saúl Hernández, (claro, sin quitarles crédito a los demás) ha comprendido que nuestra realidad, nuestro México, nuestra sangre, se ha ido desvaneciendo poco a poco en el olvido, como agua en la tierra. Este hombre ha hecho una genialidad: combinar ritmos mexicanos con la música más fuerte y con más garra en el mundo, el rock. Y el resultado ahí está, tan sólo basta escuchar “la vida no es igual”, “madera”, “detrás de los cerros”, y por supuesto, “dime jaguar”. En fin, la lista es interminable; pero esta combinación no se queda estancada en una simple secuencia de ritmos para forma una verdadera obra de arte, sino que trasciende sus propios límites, llevándonos dentro de un viaje astral, sintiendo como nuestra sangre galopa, aventándonos a salir del aislamiento, y llevar nuestra cultura hasta el último plantea. ¿Viejo el mundo? No lo creo, él es sabio, ¿vieja el alma? No lo creo, eso es sagrado, y mas la de los mexicanos.
El mensaje radica en eso. ¿Cómo quieres conocer las culturas del mundo si ni siquiera conoces la tuya? ¿Cómo es posible que digas que la cultura egipcia, la griega o la japonesa, son hermosas, si no tienes punto de comparación con las demás culturas? Y peor aun, no tienes punto de comparación  con la mexicana, que creo no hace falta mencionar su trascendencia en el mundo. Es extraño como la gente se inclina mas por  Brenda Esparza (o Britney Spears, como quieras llamarle) o por Lady Gaga, que por Antonio Zepeda, o Jorge Reyes, grandes músicos prehispánicos, (que, debo confesar, los conocí hace poco, y por cierto, los recomiendo).
Canciones como “la vida no es igual”, te empujan a conocer mas, te gritan con el corazón en la mano que te enorgullezcas de lo que eres.  Yo en lo personal, estoy cansado del concepto que tiene el mundo de nosotros, una bola de negros gordos tirados en la calle, acariciándose los bigotes y tapándose el sol con sus enormes sombreros ridículos. Me parece patética la forma en que hablan de las mujeres mexicanas, como si todas hablaran raro y degradaran el lenguaje español. Estoy harto de que a los ingleses les causen gracia la palabra “tortilla”, (como lo hicieron hace poco, en un programa británico), sabiendo que ellos vienen a atragantarse de ellas, incluso, se ven estúpidos riéndose de una palabra, (Jajajajaja, tourtilla, que graciosou).
Jaguares trata de ensancharte el orgullo mexicano, con un mensaje simple pero concreto: ama a tu país, y conócelo. Está bien, la política mexicana da asco, pero debemos admitir que la mayor parte es nuestra culpa, ya que nuestra ignorancia y nuestro antipatriotismo nos impide luchar por nuestros derechos, como nación y como mexicanos. El conformismo nos invade, y es hora de que lo hagamos a un lado  para sustituirlo por el trabajo, y, ¿Por qué no?, una rebelión o una segunda revolución no nos caería nada mal. En lo personal, Jaguares  fue el grupo que cambio mi vida, ese malinchismo lo sacó de mi mente y me hizo amar al prójimo, (excepto a los gringos, que aunque lo nieguen, ya quisieran una historia como la nuestra). En fin, ¿Qué puedo decir yo acerca de estos dioses?, me cambiaron la vida, su rock me hizo patriótico y me exigieron conocer mi país para poder comprender su mensaje. Todo esto trata de decir Jaguares a través de su música, comprender que nuestra cultura y nuestro pasado es lo mejor del mundo, y que si nos dedicamos a conocer todo este misterio, seremos un mejor país, y si no una potencia, un país rico en costumbres, tradiciones, sabores e historia. Espero que tú también lo comprendas, y, como todo buen mexicano, egoísta y soberbio, ames a tu país, porque si te das cuenta, las ratas no tienen alas.
El secreto está en la tierra.

Trátame suavemente

Existen orangutanes que no sólo se cuelgan de las lianas, sino mucho mas fácil, y a la vez mas difícil, de cuelgan de la cama en donde reposa un dios.
Además, no sólo los monos lo hacen, también salió por debajo de la cama, un gallito feliz que trato de subirse a ella, pero su pasado hizo que volviera al suelo frio, como en el que siempre ha estado.
                                                                            jaja