Mal caballito


He escuchado relinchar caballos, burros, yeguas, maestros, parientes, perros, amigos, en fin, un sinfín de cosas, pero nunca he escuchado relinchar una guitarra. Realmente eso sería fantástico, escuchar el instrumento que suda adrenalina, combinado con el animal que trae cabalgando en sus venas furia. Lo sé, dije: sería fantástico, me equivoque, ¡Es fantástico!


Oh! Alabado sea el amo y señor todopoderoso Steve Vai, señor dador de melodías y purgador de pecados de continencia. Tú, que tratas a la guitarra como a la amada, con delicadeza y cariño extremadamente sutil, elévanos por los cielos con una entrega sensible, montado en el caballo que nos llevara a la locura eterna, y conocer por fin al enigmático niño “Ya-yo gakk”. Amen.
¿Palabras? No, mejor Steve Vai.

No hay comentarios:

Publicar un comentario